Circular abril 2013

29 de abril de 2013 Navalón

Queridos amigos:

En este tiempo de pascua, en la alegría de la resurrección, de saber que Dios nos ama y que está siempre con nosotros, ofreciéndonos su Paz, deseábamos escribiros estas líneas.

En primer lugar queremos agradeceros vuestra generosidad, pues muchos de vosotros, desde el momento en que os anunciamos que habíamos recibido un terreno donde deseábamos construir el pequeño monasterio de los Hermanitos Lumen Crucis, en Navalón, nos habéis animado con vuestra amistad, palabras, consejos, donativos u oración (¡incluso algunos ya se han propuesto para ayudarnos a buscar gratuitamente los materiales necesarios para llevar a cabo esta obra!). Os agradecemos de corazón vuestra ayuda, pues sin ella nada podríamos hacer. Y aún más en estos tiempos difíciles, en que esperamos que la construcción de un monasterio sea un signo de esperanza, un lugar donde muchos encuentren la paz que sólo Dios puede dar.

Desde septiembre, con nuestro arquitecto y amigo, hemos trabajado mucho para ir ya elaborando el proyecto; y al mismo tiempo hemos ido preparando el terreno para la futura construcción (limpieza, perforación de un pozo, plantaciones, caminos, etc.). ¡ya todo está listo!

Recientemente hemos presentado el proyecto en el Colegio de Arquitectos y a las Autoridades competentes, y en breve se podrá empezar la obra. Sin embargo, hemos de confiaros que, a pesar de que muchos nos han ayudado generosamente, para poder empezar la construcción, necesitamos aún ayuda económica (o en materiales), y por ello con esta carta nos atrevemos a llamar a vuestra puerta, o a la de aquellos en quién vosotros penséis que les alegraría el poder ayudar en la construcción del pequeño monasterio Luz de la Cruz en Navalón. Todo donativo es un don de la Providencia, sea cual sea la cantidad, ya que en un edificio todas las piedras son importantes e indispensables: desde las más pequeñas hasta las más grandes. Incluso, si alguno prefiriera o le fuera más fácil el ofrecer una pequeña cantidad cada mes (haciendo un don mensual), siempre es posible hacerlo rellenando el cupón que os adjuntamos. De hecho, fueron algunos colaboradores y amigos quienes nos propusieron y animaron a divulgar esta fórmula, ya que a ellos les iba mejor el ofrecer una cierta cantidad al mes para poder así ayudar en la construcción, o bien para pagar los salarios de los albañiles y profesionales que trabajarán en la misma. El cupón podéis dárselo también a amigos, o a otras personas que deseen colaborar en la obra. ¡Todo el mundo puede colaborar!. Pues es el monasterio de todos. Esta ayuda puede suspenderse con una simple llamada y está limitada al tiempo de la construcción (unos 2 años).

¡Que alegría es para nosotros poder construir este monasterio para el mundo y la Iglesia!

En estos tiempos de gracia, en que la Providencia nos va mostrando que lo que más necesita nuestro mundo de hoy en crisis es conocer el amor de Dios, redescubrir la oración y el saberse amados. De esto somos testigos, pues lo vemos en los rostros de tantos jóvenes y familias que vienen a Navalón, al recién construido pequeño monasterio de La Transfiguración donde redescubren gracias a la liturgia, a la oración y a la amistad la alegría de ser hijos amados de Dios.

¡Esto es lo que deseamos para cada uno de vosotros!

¡Y pedimos al Señor que os devuelva el céntuplo, en bienes espirituales, de todo lo que nos dais en bienes materiales!

Que la Virgen María, nuestra madre y Madre de Misericordia, os cuide, os proteja y acompañe.

Con toda nuestra amistad y oración,

Los hermanitos del Cordero en Navalón

* Agradecemos también a todas las personas y parroquias del noreste de Francia que con sus donativos también nos están ayudando para la construcción del monasterio; porque son conscientes de que para los españoles, en tiempos de crisis, es difícil hacerlo, y muchos desde tan lejos nos están enviando sus “granitos de arena” que van haciendo el monasterio.

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